Un estudio norteamericano vincula el asma infantil a las alergias y revela que el 80% de los niños con asma tienen alguna, así como que la mayoría de familias lo desconocían. Las más comunes en España son al polen, al huevo, la leche y el pescado, mientras que en EEUU la preocupación tiene que ver con los cacahuetes, muy presentes en su alimentación, de ahí que varios equipos científicos estén investigando esta vinculación. El Centro Médico Clodina cuenta con una consulta de Alergología, dirigida por el especialista del Área de Alergología e Inmunología Clínica en el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria (HUNSC), Ariel Callero.

Tras analizar a 1.517 niños con asma de una clínica pulmonar pediátrica en el Hospital infantil de la Misericordia en Toledo, Ohio (EEUU), los investigadores observaron que más de la mitad mostraba sensibilidad al cacahuete (66%). El 44% (665) dio positivo en un análisis de sangre sobre alergia (para detectar los anticuerpos IgE) y el 22% (148) en una prueba cutánea.

Los autores explican que en casi el 50% de los casos estudiados, ni estos niños ni sus familias sospechan de dicha alergia. La razón es que muchos de los síntomas respiratorios que produce esta alergia pueden parecerse a los que ocasiona el ataque de asma, y viceversa, como dificultad para respirar, sibilancias y tos.

Dadas las semejanzas, el objetivo de este estudio era evaluar la proporción de niños asmáticos que también demostraban sensibilidad a los cacahuetes, para así poder valorar la pertinencia o no de realizar pruebas de sensibilidad a este fruto seco a los niños con asma.

Teniendo en cuenta el componente alérgico en esta parte de la población y que su asma es más grave, los profesionales recomiendan que a los niños asmáticos les vea un alergólogo para ver si tienen alguna alergia que pueda desencadenar una crisis de asma.

Tanto el análisis de sangre como la prueba cutánea informan de que puede haber una sensibilización, pero no significa exactamente que haya una alergia, que tiene que diagnosticar el alergólogo a través de distintos procedimientos. Por esta razón, los profesionales españoles invitan a interpretar los resultados con cautela, ya que aquí la prevalencia de alergia a los frutos secos en general es de menos de un 1% y, concretamente, al cacahuete es muy rara.